¿QUÉ ES EL BÓTOX Y CÓMO FUNCIONA?


El bótox o toxina botulínica es una neurotoxina que proviene de una bacteria llamada Clostridium. La infiltración de bótox permite bloquear una sustancia llamada acetilcolina, responsable de contraer los músculos. Como consecuencia, los músculos no se contraen y podemos tratar los signos del envejecimiento como las arrugas, surcos o líneas de expresión, y también para prevenir el envejecimiento en los pacientes más jóvenes.

El bótox o toxina botulínica es una neurotoxina que proviene de una bacteria llamada Clostridium. La infiltración de bótox permite bloquear una sustancia llamada acetilcolina, responsable de contraer los músculos. Como consecuencia, los músculos no se contraen y podemos tratar los signos del envejecimiento como las arrugas, surcos o líneas de expresión, y también para prevenir el envejecimiento en los pacientes más jóvenes.

TRATAMIENTO FACIAL CON BÓTOX


Las arrugas de expresión se deben a la tracción de los músculos que hay bajo la piel y esta tracción es la  responsable de la aparición de las arrugas en el entrecejo, la frente e incluso, las patas de gallo.

El tratamiento facial con bótox consiste en inyectar toxina botulínica tipo A en los músculos afectados por las arrugas de expresión, y evitar su contracción. La dosis necesaria es muy pequeña puesto que se busca un resultado natural, huyendo de lo artificial. Es por ello, que se inyecta con una aguja muy fina que no resulta dolorosa para el paciente.

El efecto de la toxina botulínica desaparece gradualmente conforme se van regenerando las terminaciones nerviosas de los músculos, por lo que en un período de hasta 6 meses se recupera toda la movilidad muscular.

Para combatir de nuevo, las arrugas de expresión se recomienda repetir el tratamiento con el fin de obtener una piel lisa y sin signos de envejecimiento cutáneo.

BÓTOX: ANTES Y DESPUÉS


Antes de realizar un tratamiento con toxina botulínica, el paciente debe tener en una serie de recomendaciones:

Medicamentos: no se deben tomar medicamentos que afecten a la coagulación, como las aspirinas.

Embarazo: no se recomienda realizar el tratamiento facial con bótox en pacientes embarazadas o en período de lactancia.

Una vez realizado el tratamiento y para potenciar los resultados del bótox sobre las arrugas de expresión, nuestros dermatólogos recomiendan realizar los siguientes cuidados para evitar que se desplaza el producto:

  • Mantener la cabeza erguida
  • No hacer ejercicio intenso
  • Evitar el uso de saunas o baños de vapor
  • No frotar la cara, los ojos o la frente
  • No utilizar casco